¿Vives o existes?

¿Nunca te has preguntado a ti mismo(a) si todo lo que vives es real? Recuerdo como si fuera hoy, cuando era a penas un niño los mundos de fantasía que aparecían en mi mente. Uno en donde yo era el protagonista y personaje principal de una historia de horror, drama, comedia y hasta aventuras. La parte de atrás de la casa de mi abuela era el escenario de los momentos sin fin en que un palo de escoba era una espada y como buen caballero lucharía en contra de los gigantes enemigos, los conquistaba el gran castillo que era un árbol donde se encontraba capturada la más hermosa doncella. Pudiera seguir mencionando las grandes aventuras vividas al rededor de un mundo imaginario.

Esa era mi manera de escapar de la realidad. Escapar de un mundo donde los chicos se convertían en hombres antes de alcanzar la madures. Escapar de un lugar donde lo que tienes tiene más importante de quién eres. Escapar de un mundo que presenta alternativas de generar ingresos mas fáciles que un trabajo honrrado. Un mundo donde la esperanza no tiene esperanza y la realidad es sumamente irreal.

Ahí es cuando viene la pregunta si realmente estoy en esta vida viviendo o simplemente existo. Cuando uno existe no tiene sentido de vida, no ha esperanza, no hay crecimiento emocional, no encuentra el propósito real de uno. Al existir actúas solamente porque otro determina cómo uno debe actuar, pero no encuentra placer en aquello que se realiza. Sin embargo cuando uno vive no siempre necesita motivación externa porque todo tiene un propósito de vida, comprende que todo ocurre con un propósito aunque parezca ilógico, en vez de lo negativo, siempre encuentra algo positivo en las situaciones. 

Pero, ¿cuán difícil es pasar de existir a vivir? Muy muy difícil, sin embargo hay un personaje en la historia que proclamó que si uno cree en El, vive para El y al momento que se acaben los días aquí en la tierra, se muere con El, la historia será diferente. Se llama Jesucristo. El es quien puede sacarnos de un mundo irreal y de fantasías a uno real, muchas veces difícil, pero con un propósito grandioso. El murió, para darnos vida, vida que no se limita a quienes nosotros somos, que tenemo, cuanto sabemos o cuánto podemos dar, sino que se limita a quien es El… El es todopoderoso, todo lo sabe, todo le pertenece, antes que El, NASA existía, después de El, nada existirá. Asi que si confías en quien El es y y no en quien usted es, entonces, comenzaras a dejar de simplemente existir y comenzaras a vivir plenamente. Es tu desición…