Renuevo

La vida esa frágil, pero es tan interesante como puedes ver la creatividad y motivación a mantener la vida en la creación.

Hace un tiempo tenía una planta decorativa en mi habitación, por los diferentes afanes de la vida y el poco esfuerzo seguí moviendo esa plantita a un lugar donde cada vez menos la veía y por ende ni le daba el cuidado que necesitaba. Esa planta no tiene manera para obtener su propio alimento, está en un tiesto, en un lugar donde no tiene acceso a la lluvia ni al sol, está totalmente indefensa.

Un día recordé que tenía una planta en el olvido y corrí para buscarla y ver cuanto maltrato había recibido. Al acercarme puedo ver la tristeza del panorama. El verdor que un día caracterizaba la vegetación en el pedazo de plástico tenía un color pálido y en la mayor parte oscuresida y casi sin vida, acompañada por una tierra árida y seca, cuando antes siempre permanecía húmeda y fértil.

La tristeza ocupó el momento, pero sin pensarlo, en vez de tirar a la basura tal feroz descuido, decidí ver si por casualidad algo sucedía ante el toque de un poco de agua fresca y pura. Ciertamente las primeras horas nada sucedió, incluso pasaron los días y cambio no percibí. Un día cuando ya la esperanza no tenía, me percaté que los pétalos que un día estaban caídos y secos tenían de compañía unos sorpresivos renuevos.

No fue hasta el momento en que la planta recibe algo de agua que comienza a ver un cambio, no fue de un momento a otro, sino también tomo algo de tiempo.

Es la misma manera que Dios da vida, hay veces que por tantas razones llegamos a estar secos, tristes, destruidos y aún sin esperanza de volver a la vida. Pero gloria a Dios por la misericordia, que cuando el se acerca y nos ofrece de su agua y nosotros recibimos la oportunidad que se nos brinda, comienza el proceso de renacer. La fuente inagotable divina se mantiene oportuna para que hoy, si, hoy, puedas nuevamente ser renovado, transformado y reforzado ante la sequedad de la vida. ¿Quieres vida?

JESUCRISTO = NUEVA VIDA